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sábado, 30 de junio de 2012

Manolete...

Dice un dicho de por aquí (lo digo como si me fuesen a leer de sitios lejanos jajajaja) ¨Manolete, si no sabes torear para qué te metes¨ o lo que es lo mismo :¨Manolete, if you don´t know how to figh bull! So why you do it¨ para los no hispanohablantes :P

Y es que hay veces que me da por pensar que mi madre tiene razón y me meto en cada embolado...

¿Que qué ha sido esta vez? Pues ha sido la fiesta de la guardería de mi niño, la guardería se llama Arcoiris, y yo ni corta ni perezosa decidí hacer una tarta Arcoiris, ains...

Primer día:

El principio no fue tan malo, la receta del bizcocho la cogí aqui pero os la vuelvo a poner porque añado algunas cosillas.

 Ingredientes:

- 220 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- 4 huevos a temperatura ambiente
- 480 gramos de harina 
- 320 gramos de azúcar
- 2 cucharadas de esencia de vainilla
- 1 sobre de levadura
- 250 ml de leche entera a temperatura ambiente
- colorantes 


1.- Ponemos la mantequilla que estará a temperatura ambiente en el vaso de Thermomix y batimos a velocidad 3,5 unos 30 segundos.
2.- Añadimos el azúcar y batimos a velocidad 3,5 durante 5 minutos hasta que balnquee y doble su tamaño.
3.- Añadimos los huevos de uno en uno programando velocidad 2 y no añadimos el siguiente, hasta tener el primero totalmente integrado.
4.- Añadimos las cucharadas de esencia de vainilla y dejamos que integre.
5.- Añadimos la harina, la levadura y la leche. Batimos velocidad 3-4-5 hasta que integre bien, si lo prefieres puedes poner primero la mitad de la harina y la leche batir velocidad 3-4-5 y luego el resto así el motor sufre menos.  Lo hacemos en 2 partes para hacer más fácil el proceso de batido.
6.- Reservamos la masa



Siguiendo paso a paso las instrucciónes utilicé 210 para cada piso de la tarta, en lugar de hacer la mezcla en siete boles la fui haciendo en uno y la echaba en el molde. Para el rojo hay que echar bastante, y el naranja al principio sólo me salía salmón, el azul (el claro) creo que me quedó un poco verde...y el añil... como c#$@.. se supone que se hace el añil, bueno, para mi el añil fue azul un poco más oscuro, y el morado... ains, si alguna vez quereis teñir algo de morado comprar colorante morado... y si lo haceis, no pongais más azul... ¡¡¡no!! que queda un color muy poco atractivo...



 


Tenía cuatro moldes deshechables, de esos donde se ponen los pollos asados, y como había visto en muchos foros que eran muy cómodos eran los que usé, intenté cubrirlos con papel de hornear, pero despues de diez minutos peleando con el papel finalmente sólo lo puse en la base y los laterales con mantequilla. Salen fenomenal (aunque como os dije el morado no sale muy morado...)






Estaba emocionada, estaba quedando muy bonito, así que llegó la hora de hacer el ganaché de chocolate blanco :-)

"GANACHE DE CHOCOLATE BLANCO
- 350 ml de nata para montar (35% MG)
- 450 gramos de chocolate blanco"
Cogí las proporciones de la receta que os he indicado, y cuando lo mezclé me quedo algo como... leche condensada, desde luego no era lo que yo esperaba y con eso no podía rellenar el pastel, pero como decían que el ganache hay que dejarlo de un día para otro, pues decidí dejarlo en la nevera y probar al día siguiente.

Importante: cuando guardeis las distintas capas no las apileis sin más, meted entre una y otra papel de hornear porque si no se pegan...

Segundo día:

 Preparé el almiba:
Ingredientes :
300 ml de agua
210 gr de azúcar
Canela en polvo
Esencia de vainilla

Preparación:

Poner el azúcar, el agua, la canela y la vainilla y programa 10 minutos, temperatura Varoma y velocidad 2.
Retirar y dejar enfriar.
 
Fui a ver mi ganaché, al principio super contenta porque la capa superior se había quedado como una espuma,

 

fui a echarlo sobre la tarta pero el resto era como el día anterior, con la textura de la leche condensada... ¿¿¿qué hago??? Pues ni corta ni perezosa comencé a rellenar la tarta... y, madre mia, qué horror... Aquello se empezó a mover como el Titanic, se desmoronaba, el ganaché chorreaba por todas partes, y yo empezaba a entrar en crisis (esta vez no me olvidé del almibar).





Cogí papel film y lo envolví como pude... tratando que mi particular torre de Pisa no se desmoronase antes de que pudiese solucionarlo...


Miré y remiré por internet, al final ajusté las cantidades y seguí las instrucciones que ponen en Velocidad Cuchara para hacer el ganache:

400 de chocolate blanco
300 de nata para montar

 Preparación:
1.- Vierte la nata en el vaso y programa 6 minutos, 90º, velocidad 2.
2.- Añade el chocolate troceado y mezcla programando 30 segundos, velocidad 3, o hasta que el chocolate esté fundido.
3.- Saca a un bol y deja enfriar. Una vez frío ponlo en el frigorífico un mínimo de 12 horas para poder utilizarlo.

Y a esperar...

Tercer día:

Ya tenía mucho menos tiempo de reacción, esa tarde tenía que estar terminada la tarta (¡horror!). Saqué el ganaché y lo monté:

Para las que usen la thermomix como yo es sencillo, pones la mariposa y lo pones a batir a velocidad 4, muy atent@s porque cuando cambia el sonido que hace al batirse el ganaché está montado (si te pasas se corta). Me quedó taaaaaaaaaaan bonito.



Ya podía respirar, además, había sido previsora y había comprado palillos para la barbacoa para que me ayudasen a mantener firme el bizcocho, lo rellené y me di cuenta de que NO TENÍA SUFICIENTE GANACHÉ PARA CUBRIRLO, y que de todas maneras, si lo cubría con ganaché tenía muchas posibilidades de volver a desmoronarse (supongo que habrá que echar una mayor proporción de chocolate...). Lo sé, lo sé, cada vez me iba quedando más feito...




Con ganas ya de mandarlo todo a... me fui corriendo a comprar fondant, como ya os he dicho la paciencia no es mi fuerte, volví en un periquete  me puse a amasar, necesito más paciencia y un sitio más grande donde amasar, ah, y un rodillo también más grande, como pude lo puse encima de la tarta, y no, no tengo ni idea de como se extiende el fondant, quedo un churro... así que disimulé lo mejor que pude.

Estuve pensando si poner o no la foto de la tarta... al final voy a ponerla como ejemplo de que no es tan fácil como cuentan o de que yo soy un desastre como repostera...





Y esta es su mejor cara...

Supongo que pensareis, bueno, al menos estaría bueno... si, eso si, si no fuese porque la fiesta era en un jardín a unos 32 grados y cuando partimos el pastel este estaba derretido por dentro... ¡aghhhhh! Lo cierto es que se lo comieron todo, y no eran de mi familia :-)  así que muy malo no debio quedar... y se veía un poco el arcoiris...

La verdad es que se me quitaron todas las ganas de volver a hacer tartas, cupcakes y demás... y a puntito estuve de decir: "A Dios pongo por testigo de que no volveré a hacer tartas" pero mañana celebramos el primer cumple de mi niña y algo habrá que hacer... Lo intentaré de nuevo y si no, de esta me retiro.

Ah, y este es el traje de árbol de otoño que mi niño llevó para el baile :-)











viernes, 8 de junio de 2012

Plin plin plin plin plin


Así comienza la canción de la Ardilla Pilla, la mascota de la clase de mi niño. Y es que hace poco ha sido su cumpleaños y como buen príncipe de esta casa ha tenido sus tres días de fiesta para celebrarlo.

Tenía preparadas para hacer dos tartas fondant, pero una cosa es lo que tienes pensado y otra lo que al final ocurre...

Me había organizado fenomenal y como el viernes tenía que llevar una tarta a su guardería, el miércoles me había planteado preparar el bizcocho y dejarlo relleno y con su forma.

Y como no puedo hacer las cosas poquito a poco, le dije: "hijo, ¿quieres que mamá te haga una tarta de la Ardilla Pilla?" y claro, me tomó la palabra.

Bueno, el principio no fue tan malo, cogí dos bizcochos rectangulares y con un rotulador de pintura comestible hice la silueta (claaaaaaro, no se me iba a ocurrir hacer una tarta redonda y poner el dibujo de Pilla encima, tenía que que hacer una Ardilla Pilla en todo su esplendor :-S)




Después la recorté y quedó bastante aparente.


 El problema surgió el jueves, había dejado todo el día para preparar la cobertura, pero empezaron a surgir cosas que hacer desde primera hora de la mañana. A mediodía hice un hueco para hacer el fondant y teñirlo, lo hice de nubes, y me costó dios y ayuda estirarlo... y menos mal que había comprado colorante marrón, que como se me hubiese ocurrido hacerlo...

Así que cogí el fondant y lo puse encima del bizcocho ¡¡¡nooooooooooooooo!!! No había puesto nada para que el fondant se pegase, así que traté de quitarlo pero ya se había llenado de migas... 

RECORDATORIO: para la próxima vez me haré una listita con los pasos a seguir para que esto no vuelva a pasar:
1. Hacer el bizocho
2. Darle forma y abrirlo
3. Untarlo con almibar
4. Rellenarlo
5. Cubrirlo con el frosting (generalmente el mismo que el relleno) que hará que el fondant se pegue al bizcocho.
6. Cubrirlo con el fondant
7. Decorar el fondant.

Como podeis imaginar a estas alturas estaba más que desesperada pero además es que tenía un montón de cosas que hacer esa tarde, así que a última hora cogí a los dos niños y me fui a comprar el fondant hecho (menos mal que han abierto una tienda cerca de mi casa...).
Acosté a los pequeñajos y a eso de las diez me puse otra vez a preparar la cobertura. La verdad es que hay una gran diferencia en cuanto a manejabilidad entre el fondant de nubes y el comprado, mucho más sencillo de trabajar el que ya viene hecho, aunque tiene mucha menos consistencia.
Ahora si, cubrí la tarta con mermelada, y después le puse el fondant



 Y corriendo corriendo, traté que se pareciese lo más posible a la dichosa Ardilla. Tengo que reconocer que estuve a punto de tirar la toalla, pero al final hice algo más o menos "aceptable" (que no bonito), pero bueno al niño le gustó.



 Ya se sabe, como se suele decir "viviendo y aprendiendo", a ver que tal la siguiente...

Para el segundo día de celebraciones iba a hacer cupcakes, pero con tantísimo calor que hizo la buttercream se deshacía... tuve que improvisar (otra vez) y para el tercer día, ya derrengada, despues de hacer empanada y otros manjares decidí que la tarta se compraba....

Como dentro de nada tengo que hacer otra tarta... ya os contaré que tal me va.

Y aquí, el niño grande del cumpleaños, que ya tiene tres añazos





domingo, 6 de mayo de 2012

Cosas que NO debes hacer cuando preparas una tarta fondant.

Aquí estoy de nuevo ¿por cuánto tiempo? Cualquiera sabe, mientras me dure la inspiración, pero intentaré poner al día el blog entretanto.

 Bueno, pero vamos a lo que íbamos... por mis circunstancias (ahora soy mamá de dos peques y estoy en casa cuidando de la más chiquitilla) últimamente he estado buscando nuevos campos donde desarrollar la creatividad me he encontrado con el maravilloso mundo de las tartas fondant y los cupcakes.

He leido, he visto videos y he preguntado, y después de dos tristes pruebas (en las que sólo hice cuatro cupcakes, aunque no fueron mal recibidos), me decidí a hacer una tarta para el día de la madre, para la comida familiar que tenía. 

Ya desde el primer momento tenía intención de postear en el blog mi aventura culinaria, pero según iba avanzando y me iba encontrado con uno y otro y otro problema tuve claro que tenía que contar al mundo las cosas que NO DEBES HACER cuando preparas una tarta fondant, y de ahí el nombre de la entrada.

Bien, la noche anterior, despues de que acostasen mis pequeños, dejé la cocina impoluta pensando que a primera hora me pondría manos a la obra, y así fue, por la mañana me ponía manos a la obra tempranito... Tengo que reconocer algo, no hice el bizcocho, lo haré la próxima vez pero esta vez lo compré hecho, unas planchas finitas de chocolate y sin él, de forma rectangular:  

Primera enseñanza de lo que NO se debe hacer: no te limites a poner las planchas una sobre la otra (incorporando el relleno en medio claro), apuntálalas con palitos, palillos o, algo que he leido y me parece mucho mejor, con palitos de Mikado (por eso de hacerlo todo comestible). El caso es que yo, lista de mi, puse las bases unas sobre otras y la tarta se tiró todo el rato dejándose caer, como si estuviera borracha, y yo intentando acoplar la cobertura... ains. 


Segunda enseñanza: No escatimes, no pienses "no sé si tendré suficiente", ten de más, porque yo tuve que andar racionando la mermelada de frambuesa (mi relleno de la tarta) y claro, así no se puede. Cuando ya tuve montado el bizcocho, relleno y cubierto con la buttercream (la receta es facilísima de encontrar en internet) pasé a hacer la cobertura. 


Como os he dicho ya había hecho una prueba anterior (que me sirvio para las dos pruebas de cupcakes) pero como me había dado la noche anterior una paliza a limpiar pensé: que pereza hacer el fondant de nubes en la thermomix (aquí receta del mi impresincidible blog de Velocidad Cuchara)y después limpiarla, lo haré al estilo Morgana (también aquí) en el micro pero ¡¡nadie me había avisado!! ¡¡no lo había leído en ningún sitio!!

 Nunca, nunca, nunca derritais las nubes en un recipiente para microondas de plástico porque las jodias se agarran a él como si no hubiese mañana, y yo, que llevaba unos guantecitos de latex para no mancharme vi como se quedaban adheridos al bol que había utilizado. 

Después de una gran lucha conseguí que el cuenco me devolviese parte de la pasta derretida y comencé a juntarla con el azucar glass, pero nada, aquello que no había manera de unirlo, los ingredientes se odiaban y no querían ni hablar de estar juntos... lo calenté de nuevo, ¡¡le eché agua!! (no lo hagáis) y finalmente lo dejé por la paz en una semi-pasta que se parecía lejanamente al fondant. Cuando la miré detenidamente me di cuenta de que había vuelto a caer en la segunda enseñanza (osea, había hecho muy poco) y decidí hacer más, esta vez ya con la thermomix y junté el que había hecho nuevo (que me salió muy bien, tengo que decirlo) con la pasta informe de antes, y recé, y funcionó (lo de juntarlo, lo de rezar lo dejo al entender de cada un@)

Así que muy contenta me dispuse a amasarlo ¡¡que no es tan fácil como aparece en los vídeos!! Claro, hoy me preguntaba de qué tenía agujetas en el pecho ¡¡de amasar!! bueno, pues eso, me volví a pelear con aquella pasta que todo el rato se contraía y cuando la fui a poner en el bizcocho ... nueva enseñanza:

Si vas a iniciarte en esto no uses un bizcocho con esquinas. ¿¡Cómo se forra un bizcocho rectangular!? Me sentía como cuando envuelves un regalo y te sobra papel por todas partes, al final le di la misma solución: lo corté, ya lo disimularía, pero ¡no tenía pasta suficiente para cubrir todo el bizcocho! A punto de entrar en barrena pensé, bueno no pasa nada, también puedo disimularlo... y cubrí lo que el fondant blanco no tapaba con otro verde que había comprado (por no tener que teñir tanto fondant). 

Aquí os lo pongo en rojo porque se me olvidó hacer la foto al verde (compré sólo esos dos colores). No se ve muy bien, luego a ve si saco un rato y la aclaro un poco. 

Pero yo, acostumbrada a modelar con fimo y sculpey me encuentro que esta pasta era aun más blanda que el fimo soft ¡¡menuda pesadilla!! se me deshacia entre los dedos y yo veeeenga a echarle glass para ver si cogía cuerpo (¿cómo se supone que se hace?). La suerte debía de estar de mi parte porque al final no quedó tan mal...
Si, ya lo sé, ya lo sé no parece que tenga muy buena pinta pero prometo que mejora. Lo voy a dejar ya, por no aburrir, más que nada, que me queda mucho que contar y luego continuo :-)